Queso gallego de pasta dura, prensada y cocida, elaborado en Arzúa con leche de vaca pasteurizada procedente de vacas en pastoreo. Madura lentamente entre 12 y 18 meses, lo que le permite desarrollar una gran complejidad aromática y una personalidad muy definida.
Destaca por su textura granulosa y quebradiza, así como por su sabor intenso y persistente, con elegantes notas afrutadas, matices de frutos secos y un fondo de mantequilla madura. Se elabora con fermentos propios desarrollados en la quesería, lo que aporta identidad y carácter único a cada pieza.
Durante su afinado, el queso reposa en cavas de madera, donde se somete a un cuidadoso proceso de volteo y cepillado que favorece su correcta evolución y concentración de sabores. Este trabajo artesanal es el resultado del esfuerzo conjunto de 27 pequeños ganaderos en régimen de pastoreo, que garantizan una materia prima de máxima calidad y origen controlado.
